Nunca mientas en una entrevista de trabajo

Hace tiempo que sostengo que un día se oirá una gran explosión en el mundo que desconcertará a todos los gobiernos, servicios secretos y dispositivos de emergencia. ¿Una cadena de atentados? ¿Varias centrales nucleares? No. A base de hinchar currículos profesionales sin medida, un día estallará Linkedin y la deflagración asombrará al Planeta. He leído la historia profesional de personas que trabajaron conmigo, o con amigos, y resulta espectacular el maquillaje de su currículo y su capacidad de invención. Son hojas de vida inflamables.
El truco quizás pueda resultar eficaz al principio en algún caso pero siempre acaba perjudicando, como un boomerang. Nunca mientas en una entrevista de trabajo. Los responsables de recursos humanos saben preguntarte lo mismo dos y tres veces sin que te percates de ello y detectan enseguida a los fabuladores. Quedas descalificado al instante. ¿Cómo contratar, cómo conceder confianza para que hable en nombre de tu empresa, o para que la conozca bien por dentro, incluidos los secretos propios de cada organización, a alguien que ya miente en los primeros minutos de contacto?
El que miente, o el que exagera sin medida, no es recomendable. Hay que pasar el filtro de la entrevista pero a veces se va más lejos y, si al entrevistador le quedan dudas, llama a alguna empresa que figura en el historial. Si se han contado cosas distintas a la realidad, el chasco está garantizado. El refranero popular español dice sabiamente que "se pilla antes a un mentiroso que a un cojo". Cierto.
Así que esta es la recomendación: la verdad siempre por delante, incluidos los fracasos.¿Los fracasos también? Sí, los fracasos. En la cultura latina, y en la española en particular, los fracasos estigmatizan. Pero cada vez hay más personas que, aprendiendo de la cultura emprendedora anglosajona, saben valorar a los que fracasaron y son capaces de contarlo. Porque los fracasos, a pesar de su dureza, son escuelas de aprendizaje, curten a las personas, les enseñan cómo no volver a equivocarse. "Las derrotas nos hacen crecer", sostiene el ex jugador y entrenador de fútbol Pep Guardiola.
De modo que currículo corto o largo, con experiencia o sin ella, que huela a trasparenciaLas empresas quieren, sobre todo, personas honestas a bordo, no peliculeros de credibilidad escasa o nula.
Como ya sabéis mi correo campovidal@yahoo.es está abierto para todos vuestros comentarios.

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