esglobal; LA LISTA: SOCIEDADES CIVILES (INSOSPECHADAMENTE) VIBRANTES
05 de febrero de 2014


Cinco países en los que las organizaciones no gubernamentales florecen contra todo pronóstico.
Jordania
AFP/Getty Images
El vigor de la sociedad civil jordana es fruto, en primer lugar, de la suavización de las restricciones sobre los derechos de asociación en 1989, un paso que abrió el camino al surgimiento de múltiples ONG. A través de ese fortalecimiento acumulado durante dos decenios, la sociedad civil jordana cuenta hoy con más de 3.000 organizaciones y más de un millón de miembros(aproximadamente la sexta parte de la población), pero su trayectoria es tan explosiva como incierta es la tolerancia del poder a su creciente prominencia. Un ejemplo claro pudo verse en 2009, cuando las autoridades jordanas adoptaron un cambio normativo que, por un lado, facilita el registro de nuevas asociaciones y, por otro, incluye una cláusula que les obliga a obtener la aprobación del Gobierno para recibir financiación extranjera.
La exigencia del plácet gubernamental es una fórmula de control muy poderosa, ya que la financiación foránea es clave para el desarrollo y proliferación de la sociedad civil jordana; sin ir más lejos, el 9 de enero Jordania firmó un acuerdo con Estados Unidos para obtener fondos por valor de hasta 140 millones de dólares (unos 100 millones de euros) para impulsar la sociedad civil del país. El intento de las autoridades por aumentar el control de la sociedad civil ha suscitado ya el rechazo de organizaciones como Human Rights Watch, que el año pasado denunció la negativa del Gobierno a autorizar la recepción de fondos extranjeros a una ONG que trabaja por los derechos de los trabajadores emigrantes en Jordania.
A pesar de los traspiés obstructores por parte de las autoridades, la fortaleza de la sociedad civil jordana sigue reivindicándose y ha asumido nuevos papeles que la hacen aún más visible. Así, los miles de sirios que huyen de la guerra y buscan refugio en este país vecino obtienen asistencia principalmente por parte de organizaciones no gubernamentales locales. La prensa internacional se ha hecho eco de este despliegue solidario extraoficial, lo que contribuye al prestigio y visibilidad de la sociedad civil del país. 
 Mongolia
La vibrante sociedad civil de Mongolia juega un papel clave, sirviendo de freno y supervisor a las acciones del Gobierno. Así, las alrededor de 6.000 ONG que existen en el país poseen una influencia a priori impensable en este remoto Estado que convive aún con los estertores del colapso soviético. La sociedad civil mongola es también el escenario de ciertas asimetrías: en primer lugar, está desproporcionadamente protagonizada por mujeres, que ven en este tipo de organizaciones una alternativa para hacerse oír ante las dificultades para participar en una política dominada por hombres; asimismo, la inmensa mayoría de las organizaciones no gubernamentales se concentran en la capital, Ulan Bator, mientras que las sociedades rurales y pastorales, así como las minorías étnicas, tienden a estar infrarrepresentadas.
Más allá de esas limitaciones, el mayor logro que ha conseguido la sociedad civil de Mongolia es tener una voz en la gestión de los recursos naturales del país. En junio de 2011, el Gobierno enmendó la ley de contratación pública, confiriendo a la sociedad civil un papel en la evaluación y control de las licitaciones. Este simple paso, en un país que vive un verdadero boom económico impulsado por las materias primas (la economía lleva creciendo a un ritmo medio superior al 8% en los últimos diez años, y llegó a alcanzar el 17,5% en 2011), otorga a la sociedad civil una posición clave para determinar cómo se invierten estos ingentes beneficios en un país marcado por la pobreza. De esta forma, y al margen del grado de compromiso de las autoridades a la hora de aplicar plenamente esta normativa, la sociedad civil de Mongolia tiene la oportunidad de controlar parcialmente la principal fuente de riqueza del país y transformar así la vida de las generaciones futuras. Esta concesión por parte del poder es quizá la más relevante, pero ha habido otros gestos recientes, como permitir a observadores electorales de la sociedad civil supervisar las elecciones parlamentarias de 2012, un hecho inédito en la historia de Mongolia.

Malasia
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La vibrante y variada sociedad civil malaya tiene un nombre propio que no sólo la aglutina, sino que le ha dado una visibilidad y estatura inusitadas en el país. Ese nombre propio es el de Bersih, un movimiento creado en 2006 para luchar por la limpieza y la equidad electoral, y que dio lugar a manifestaciones masivas en 2007, 2011 y 2012 (se espera otra este año) en las que decenas de miles de personas salieron a las calles de Kuala Lumpur y otras ciudades. Los manifestantes, duramente reprimidos por la policía, blandían un catálogo genérico de exigencias para limpiar el proceso electoral de un país altamente corrupto. Entre estas demandas se encuentra la de fortalecer las instituciones públicas, poner freno a la corrupción o garantizar un acceso libre a los medios de comunicación que cubren las elecciones, así como usar tinta indeleble para combatir el fraude electoral. Bersih es además la clave de bóveda de una sociedad fuertemente polarizada por criterios étnicos y religiosos. A su eco se suman voces dispares, desde organizaciones de mujeres a asociaciones islámicas o representantes de credos minoritarios, pasando por el entorno del líder opositor Anwar Ibrahim, hasta hace poco acusado de quebrantar una ley creada en 2012 con objeto precisamente de impedir nuevas manifestaciones masivas.
Si bien Bersih es su estandarte más prominente, la sociedad civil malaya cuenta con otros nombres relevantes y se pronuncia en diversos frentes. En uno de ellos, el medioambiental, se ha logrado resonancia internacional a través de acciones como la del grupo ecologista Himpunan Hijau, cuya oposición a las actividades en Malasia a cargo de la empresa minera australiana Lynas Corporation tiene hoy un hueco en la prensa de ese país.

Tanzania
En comparación con otros países en desarrollo, Tanzania posee una bien dotada sociedad civil que representa alrededor del 2% de la población económicamente activa y que ha contribuido a afrontar los inmensos desafíos que padece un país sumido en la pobreza. El suministro de agua potable, la educación, los servicios sanitarios y legales o la asistencia a enfermos de SIDA han sido algunos de los ámbitos en los que la acción de la sociedad civil ha tenido un impacto más favorable. A su vez, la acción de las ONG va más allá de llenar el vacío dejado por unas autoridades insuficientemente capaces o interesadas en sus ciudadanos; con cada vez mayor frecuencia, la sociedad civil tanzana supervisa que los ingresos derivados de impuestos o fuentes similares se inviertan de la mejor manera posible, poniendo freno a la expatriación ilícita de fondos que desangra las arcas públicas. Si bien este énfasis de la sociedad civil en el control del desembolso público es aún muy incipiente,algunos expertos consideran que ganará preeminencia dentro de unos diez años, cuando empiecen a fluir los fondos provenientes de los recientes hallazgos de gas en el país.
Sin embargo, el papel presente y futuro de la sociedad civil tanzana, aun siendo excepcionalmente importante teniendo en cuenta las condiciones de pobreza del país, ve obstruido su despliegue por múltiples debilidades estructurales. La financiación de las asociaciones locales depende hasta en un 40% de fondos extranjeros y lleva a la sociedad civil a competir por los recursos foráneos con el Gobierno; a su vez, algunos críticos consideran que estas organizaciones todavía han logrado pocos avances en mejorar la transparencia de las autoridades, al tiempo que se mueven en un entorno legal y político que inhibe la plenitud de sus actividades. En todo caso, los logros cosechados por la sociedad civil tanzana son inéditos en un país de estas características, y podrían servir de modelo para otros Estados africanos que se enfrentan a problemas similares.

Afganistán
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El malherido país centroasiático es el ejempo paradigmático de cómo crear una sociedad civil desde cero, inducida por fondos internacionales que buscan deliberadamente la creación de un teijido social alternativo al radicalismo islámico de los depuestos pero aún poderosos talibanes. Después de que éstos fueran expulsados del poder en 2001, han florecido múltiples organizaciones regadas con fondos occidentales; a la cabeza de esta sociedad civil emergente se encuentra la Afghan Women’s Network, que lucha por los derechos de las mujeres, o la Agency Coordinating Body for Afghan Relief (ACBAR), una ONG que brinda ayuda humanitaria.
Los intentos internacionales por crear una sociedad civil fuerte en Afganistán no han erosionado el conservadurismo prevalente del pueblo afgano, mientras que la corrupción gubernamental y la dependencia respecto a la financiación extranjera lastran el despegue de las organizaciones no gubernamentales. No obstante, y al contrario de lo que sucedía antes de 2001, hoy puede hablarse de una sociedad civil relativamente dinámica y con multitud de nuevas asociaciones que proliferan y se extinguen con la misma asiduidad, y que se enfrentan también a un apoyo público débil. El crecimiento de una sociedad civil relevante se ve además refrenado por la constante fuga de cerebros y por la inseguridad que pesa sobre quienes escapan del pensamiento dominante, ya que sobre estos activistas recae un peso desproporcionadamente alto de la violencia que impregna el país.
A pesar de esos problemas, la voluntad de la comunidad internacional de sacar a sus fuerzas militares del país con la sensación de haber logrado mejorías sólidas ha llevado a nuevas iniciativas (y a nuevos fondos) que han cristalizado en organizaciones como la Afghan Alliance in Support of the Afghan People (ASAP), cuyo cometido es precisamente fortalecer el papel de las ONG afganas en la toma de decisiones políticas. Con estos y otros estandartes, la sociedad civil de Afganistán puede no ser vibrante en el sentido pleno del término, pero sí en relación a las condiciones reinantes en el país y a la resistencia generalizada respecto a las ideas que estas asociaciones importan.

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DEPENDE: ¿LA CORRUPCIÓN TIENE CURA?

28 de enero de 2014


Su solución está en gran medida en manos de los ciudadanos.

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“Los países, cuanto más pobres, más corruptos”
No necesariamente. No existe una correlación directa entre pobreza y corrupción. El fenómeno de la corrupción es muy complejo y multidimensional. Tiene que ver con valores, creencias, normas, reglas, instituciones, etcétera. Si miramos a Iberoamérica, por ejemplo, estudios como el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia International, publicado en 2013, que mide las percepciones de corrupción en el sector público de los países, muestran a Venezuela y Argentina como dos de los peor calificados, sin embargo, ninguno de los dos es de los más pobres. Mas bien, habría que poner el énfasis en la fortaleza o la debilidad de la institucionalidad democrática.
Cuando el ejecutivo de un país domina a los otros poderes del Estado; cuando las fiscalías, contralorías, tribunales electorales y otros viven bajo el mando de uno de los poderes, por ejemplo, del Ejecutivo; cuando la prensa no es independiente o está concentrada en manos de unos pocos; cuando los políticos deben favores a grupos económicos poderosos que financian sus campañas; cuando lo que aprenden los niños sobre ética y valores en la escuela no se practica en casa, y cuando la población es pasiva y solo participa de la vida pública el día de las elecciones, hay un campo fértil para la corrupción. Por ello, la correlación entre pobreza económica y corrupción no es lo fundamental. Se trata más bien de un tema de riqueza o pobreza institucional y de participación ciudadana.

“Todos los políticos son corruptos, por eso nada va a cambiar”
Falso. No todos los políticos son corruptos ni la política es un mal oficio. Tampoco es cierto que nada vaya a cambiar. La política es parte esencial de la vida democrática y de la convivencia en Estados modernos. Hay muchos políticos que hacen las cosas bien y que quieren hacer más. Es necesario que nosotros como ciudadanos los identifiquemos y los apoyemos.
En España, de acuerdo al Barómetro Global de la Corrupción, muy pocos ciudadanos han pagado sobornos para acceder a trámites o servicios públicos, más bien los encuestados identifican como las instituciones más plagadas de corrupción a los partidos políticos (8 de cada 10 españoles) y al Parlamento (7 de cada 10). Estas son dos instituciones clave para una democracia sana, entonces es ahí donde hay que centrar esfuerzos.
Hay que dejar de votar por los corruptos, por aquellos que han estado involucrados en actos indebidos. Es asombroso, independientemente del país o de la ideología del partido político, que se siga votando por alcaldes, diputados y otros que son conocidos por los abusos de poder y delitos de corrupción como fraude, evasión fiscal, enriquecimiento ilícito o que simplemente no hacen más transparente la información sobre ellos a los votantes.
Usemos un ejemplo sencillo. Si tengo que llevar mi automóvil a reparar, ¿lo llevo al mecánico que sé que en las últimas tres ocasiones me cobró muy caro y el coche se volvió a estropear una semana más tarde, o busco un mecánico nuevo en quien pueda confiar? La respuesta es obvia. Entonces, ¿por qué no aplicamos la misma lógica a los políticos y a los partidos y dejamos de apoyar a los que tienen malos antecedentes? El voto es la primera y más accesible herramienta que tienen los ciudadanos para sancionar a los corruptos.

“En España y América Latina existe mucha corrupción, es una cuestión cultural”
Depende. Si entendemos cultura como una región geográfica con ciudadanos con orígenes, historia y otros elementos comunes, como podría ser Iberoamérica, definitivamente no. Los ciudadanos de España, Perú, Costa Rica, Brasil o Argentina, por ejemplo, no son por nacimiento o cultura más o menos corruptos que los de los Balcanes, Asia Central, Escandinavia o el Norte de África.
Cuando miramos los resultados del más reciente Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia International vemos que Estados como Uruguay y Chile obtienen calificaciones muy positivas, a la par de países como EE UU, Irlanda y Francia, incluso por encima de Austria o Estonia. Por el contrario, otros países de la región como Venezuela o Paraguay están en la parte más baja de la tabla, peleándose las últimas posiciones con Angola, Congo, Myanmar o Yemen, solo por nombrar algunos. España es un país de media tabla, obtiene una calificación de 59, donde 100 es un país percibido como muy limpio y cero como muy corrupto.
La corrupción ha estado presente en la historia de la humanidad y se ha manifestado en las diversas sociedades. Por ello, más que un tema de cultura en el sentido más amplio de la palabra, es importante entender aspectos puntuales que se repiten ampliamente en una sociedad y se transmiten y replican a través del tiempo. Por ejemplo, el nivel de tolerancia que ciertas sociedades muestran a la corrupción. Ahí sí se observa que en varios países de América Latina existe un alto grado de tolerancia.
En México, por ejemplo, existe la figura del coyote, un individuo que ronda las oficinas donde hay que hacer trámites con la administración pública como son las licencias, pasaportes, etcétera. El coyote te da un servicio, hace que el trámite sea más rápido y sencillo, y esto lo hace gracias a sus amigos en la burocracia o al pago de sobornos. Esta es una manifestación de la corrupción. Muchos utilizamos sus servicios porque nos sirve, nos conviene no perder el tiempo. Es decir, demandamos el servicio y ellos proveen. Se podría decir, entonces, que en México está muy difundida la cultura del coyote como un facilitador de trámites para el ciudadano.
Esto no se da solamente a nivel personal y en trámites puntuales, ¿qué pasa cuando a pesar de haber sido descubierto que el ex presidente peruano Alberto Fujimori estaba en el centro de una red de corrupción que capturó al Estado durante diez años, un alto porcentaje de la población le sigue apoyando? Estamos, sin darnos cuenta, premiando al corrupto. Estos y muchos otros ejemplos son expresiones de esa tolerancia a la corrupción. La tolerancia y la resignación son elementos que sí determinan que en ciertas sociedades esté más extendida esta lacra que en otras.

“España ha demostrado ser uno de los países más corruptos del mundo”
No se sabe, pero no es lo más relevante. Al ser un fenómeno que se maneja en secreto, no existen mediciones que te permitan decir exactamente que un país es más corrupto que otro. Es más, aunque existieran dichas mediciones, en el fondo tampoco es lo importante. ¿De qué serviría saber si Noruega o Francia son países más o menos corruptos que España? Lo importante es identificar que hay un problema, cómo se manifiesta, cuáles son sus causas y a partir de ello atajarlas. Es en esto último donde se vuelve importante mirar a otros Estados, para aprender de aquellos que han hecho las cosas bien.
Tampoco nos hagamos una idea falsa en cuanto al incremento reciente de la corrupción, es decir, la corrupción no es nueva, no es un fenómeno que surge en los últimos dos o tres años o que va de la mano con la crisis económica. La corrupción siempre ha estado presente, con mayor o menor énfasis en algún sector u otro. Lo que muchas veces sucede es que en épocas de bonanza económica suele ser un problema secundario para los ciudadanos, es decir, existe en el fondo una falta de interés basada en el pensamiento “mientras algo no me afecta directamente, no me importa”. A raíz de la crisis económica, que tuvo vinculaciones con temas de corrupción, ahora a todos parece molestarnos. En gran medida, los ciudadanos somos responsables, ya que la dejamos florecer durante mucho tiempo, ahora juntos debemos frenarla.
Hay que aprovechar de manera positiva el descontento. El Barómetro Global de la Corrupción de Transparencia International de 2013 muestra que el 60% de los españoles creen que los ciudadanos comunes pueden hacer algo en la lucha contra la corrupción.

“La corrupción es incurable, hay que aprender a vivir con ella”
Para nada. Definitivamente se puede cambiar. Los ciudadanos no tienen que aceptar y resignarse a vivir con la corrupción. Hay que reducir la tolerancia hacia estas actividades y trabajar en generar cambios. Además, hay que ser realistas, esto no es tarea solamente de un presidente o de un solo individuo. Se necesita de alianzas entre los ciudadanos y los sectores público y privado.
Hay que empezar por entender que la corrupción, por más pequeña que parezca, tiene consecuencias muy severas. Por ejemplo, si se le da un soborno a un inspector de una municipalidad para que me deje operar un club nocturno sin las medidas de seguridad en regla, el día que hay un incendio y fallecen varios jóvenes, el origen del problema fue, en gran medida, ese soborno. Es responsabilidad de todos entender que un acto indebido, por más mínimo que parezca, tiene consecuencias.
También hay que fortalecer y mejorar las reglas e instituciones que previenen y castigan la corrupción. Necesitamos leyes que permiten el acceso a la información, mejores sistemas de compras públicas, más esquemas de gobierno electrónico, controles efectivos y autónomos por parte de las instituciones responsables del control y auditoria, entre muchas otras.
Además, es clave contar con ciudadanos que activamente demanden transparencia. La democracia no se vive solamente el día de las elecciones, es ahí donde empieza. Es necesario vivir en democracia pidiendo rendición de cuentas de los políticos que elegimos y a los funcionarios, cuestionándolos cuando no estamos de acuerdo.
Finalmente, y este es un elemento clave, es preciso que exista el castigo a los corruptos. La impunidad se da cuando no se castiga a alguien que ha cometido una falta. Lamentablemente, con los casos de corrupción esto sucede con frecuencia. Quienes tienen los medios o la capacidad de evitar el castigo, ya sea por su influencia, recursos financieros o porque conocen bien las debilidades del sistema, suelen evadir el castigo o negociar uno mucho menor al que correspondería en proporción al daño cometido.
Es imperante que no les permitamos salirse con la suya. De otra manera, no existe un incentivo para ir por el buen camino, para que aquellos que están en posición de corromperse se inhiban. Cuando empecemos a ver a más corruptos que son castigados, ya sea formalmente por las instituciones encargadas de impartir justicia o por la población, a través de medidas simples como dejar de votar por ellos si son políticos, dejando de comprar sus productos y servicios si son empresas, o simplemente marginándolos socialmente, habremos dado grandes pasos en el duro camino para eliminar la corrupción.
Por todo esto, no es sorprendente que en la más reciente medición de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional España haya sido uno de los países, junto con Siria, que más retrocedió. A pesar de los escándalos frecuentes y las denuncias, hay muy pocos castigos, muy pocos cambios profundos e incluso se promovió una reforma a través de la Ley de Transparencia, aprobada el noviembre pasado, que se queda muy corta ante las necesidades actuales del país.
http://www.esglobal.org/depende-la-corrupcion-tiene-cura

Una zona económica inaugura llave de desarrollo en Cuba

Por Patricia GroggLa presidenta brasileña Dilma Rousseff y su homólogo cubano Raúl Castro se estrechan la mano, al inaugurar el primer terminal de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, a 45 kilómetros  de La Habana. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

La presidenta brasileña Dilma Rousseff y su homólogo cubano Raúl Castro se estrechan la mano, al inaugurar el primer terminal de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, a 45 kilómetros de La Habana. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS
MARIEL, Cuba, 27 ene 2014 (IPS) - “Ver para creer”, dijo cauteloso Eliorquis sobre la mejoría que traerá para la gente del lugar la Zona Especial de Desarrollo (ZED), cuya primera fase se inauguró este lunes 27 en Mariel, una localidad de Cuba famosa por las oleadas de emigrantes que hace décadas salieron de aquí hacia Estados Unidos.
“Esta Zona se convertirá en llave del desarrollo económico de Cuba”, dijo en la ceremonia de apertura la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien situó en 802 millones de dólares el aporte financiero de su país en bienes y servicios para esta etapa, a la que se sumarán 290 millones de dólares más para la segunda.
“Brasil quiere ser un aliado económico de primer orden para Cuba”, subrayó la mandataria, tras la inauguración de la primera zona de este tipo en Cuba, construida por la firma brasileña Odebrecht y financiada por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social.
Rousseff y el presidente cubano, Raúl Castro, cortaron la cinta inaugural entre sonrisas y aplausos de los mandatarios Evo Morales (Bolivia) y Nicolás Maduro (Venezuela), y varios jefes de gobierno caribeños, llegados al país para participar en la segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se realiza el martes 28 y el miércoles 29 en La Habana.
Sin dejar de pedalear el triciclo con que gana su sustento como transportista privado, Eliorquis, de 24 años, que prefirió no decir su apellido, dijo que es pesimista sobre los beneficios para la gente como él, porque “los cubanos que trabajan allí tienen salarios en moneda nacional y no en divisa como se esperaba”. De otros detalles de la ZED se confesó poco enterado.
Pero Edel Mayol, director del Museo Municipal y conocedor de la historia de Mariel, a 45 kilómetros al oeste de La Habana, fue optimista. “Estamos en el primer escalón de un salto económico muy importante para nuestro municipio, el país y la región. La gente está animada y con intenciones de incorporarse al proyecto”, afirmó a IPS.
Aseguró en ese sentido que un Centro Politécnico abrió nuevas especialidades que pueden hacer falta en la ZED y el municipio también comenzó a dictar talleres y cursos a técnicos medios en oficios vinculados a la construcción, a la vez que se busca la reincorporación de mano de obra calificada.
Mariel, un municipio con 44.480 habitantes cuya cabecera tiene el mismo nombre, “siempre fue industrial, pero cuando dentro de unos años la zona esté en pleno funcionamiento lo será mucho más y necesitará fuerza de trabajo bien capacitada”, dijo Mayol. En el área ya hay una fábrica de cemento, una planta procesadora de mármol, una termoeléctrica y un molino de piedra.
El corazón de la ZED, primera megaobra que construye en Cuba tras la reforma del modelo económico socialista cubano, es el puerto de Mariel, que una vez terminada su remodelación podrá recibir naves de gran calado. Desde la localidad, es posible ver al otro lado de la bahía la envergadura de las labores.
En entrevista el sábado 25 con medios locales, Ana Teresa Igarza, directora de la Oficina de la ZED, confirmó que con la terminal se garantiza desde ahora el flujo de mercancías desde y hacia el área, lo cual constituye uno de sus principales atractivos para los potenciales inversores y para el desarrollo local.
El puerto de Mariel tuvo mucho movimiento en la época de auge del comercio con el extinto bloque socialista europeo, recordó Mayol.
Con la desaparición de ese bloque, Cuba entró en una grave crisis económica, que llevó a muchos a emigrar. En 1994, se produjo la llamada crisis de los balseros, con la salida desde el pueblo de Mariel de más de 36.00 personas. Fue la segunda oleada migratoria desde esa localidad costera, después del éxodo en 1980 de unos 130.000 cubanos hacia Estados Unidos.
Ubicado en una rada de aguas profundas, ahora el puerto estará capacitado para recibir las llamadas naves “post Panamax”, cuyo paso por el canal de Panamá será posible cuando esté lista la remodelación de esa vía interoceánica.
Esos buques transportan cargas tres veces superiores a las de un navío normal. Al cruce internacional de barcos de mayor porte por la ZED, que incluirá una zona franca, podría sumarse también, a más largo plazo, el procedente del anunciado nuevo canal de Nicaragua, cuya construcción, según el gobierno de Managua, está prevista para finales de 2014.
Según Igarza, el desembarcadero está diseñado de acuerdo a las mejores prácticas del desarrollo marítimo portuario y la protección ambiental e incluye seis terminales, una base logística del petróleo, un astillero, otros atraques para el servicio del abasto de combustible y el servicio contra incendios.
El objetivo de la ZED es fomentar el desarrollo económico sostenible mediante la atracción de la inversión extranjera, la innovación tecnológica y la concentración industrial con vistas a incrementar las exportaciones, la sustitución efectiva de importaciones y generar nuevas fuentes de empleo en una constante articulación con la economía interna.
En una extensión de 465,4 kilómetros cuadrados, cuyo acceso por tierra se asegura mediante una red de carreteras, ferrovías y aeropuertos muy cercanos –incluso dentro de la ZED–, se ubicarán áreas para priorizar inversiones en el desarrollo de la biotecnología e industria farmacéutica, energía renovable, industria agroalimentaria, turística e inmobiliaria, entre otros.
Entre las primeras propuestas de inversión figuran las de empresas de Brasil, Argentina, Chile, México y República Dominicana, lo que a juicio de Igarza “patentiza el interés que ha despertado este proyecto en la región”. Como incentivo, se ofrece a los inversionistas facilidades especiales en materia tributaria y otras garantías.
Además, el parlamento cubano realizará en marzo una sesión extraordinaria para aprobar una nueva ley de inversiones extranjeras.
Economistas consultados por IPS comentaron que la legislación debería incluir una flexibilización del régimen de contratación de fuerza de trabajo y la creación de condiciones para nuevas formas de financiamiento externo.
Según las autoridades, el personal de la ZED será fundamentalmente de las provincias occidentales de Artemisa (a la que pertenece Mariel), Mayabeque, Pinar del Río y La Habana, aunque los inversionistas foráneos podrán contratar personal extranjero no residente en Cuba para cargos de dirección o determinadas plazas de carácter técnico.
Igarza confirmó en diciembre que la contratación del personal cubano y extranjero con residencia permanente en este país debe ser mediante agencias empleadoras, que reciben el importe salarial en divisa del inversor y pagan en pesos, moneda nacional, a los trabajadores.
Sin entrar en detalles, la funcionaria admitió que el laboral es un tema “polémico”.
Sin embargo, las autoridades confían en que el necesario capital foráneo presente en Cuba, hasta ahora modesto, pueda aumentar de manera sustancial a partir de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel. Mucho depende de que las reglas de juego en estudio sean más flexibles que las actuales.
 http://www.ipsnoticias.net/2014/01/una-zona-economica-inaugura-llave-de-desarrollo-en-cuba/


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Era digital exige una educación alternativa, plantea Foro Mundial

ADAH; ESTUVO EN EL TRASPASO DE MANDO MUNICIPAL DE LA ALCALDÍA DE SAN FRANCISCO DE YOJOA.

Alcalde de San Franciscod e Yojoa  2014-2017;
 Alfredo Cerros y Esposos Pineda
ADAH; felicita  a las Municipalidades de Honduras por los traspasos de mando para nuevas autoridades municipales periodo 2014-2017   y muy especialmente Yamaranguila y de manera afectuosa San Francisco de Yojoa.

En San Francisco de Yojoa;  tuvimos el privilegio ser testigos de este magno evento que fortalece la Republica, la Democracia, la Transparencia y el Municipio;  felicitamos y agradecemos al hoy excalde  Gaspar Pineda por su apoyo hacia ADAH en el desarrollo de proyectos  necesarios en la comunidad y le deseamos éxitos en sus nuevas funciones.Asimismo, felicitamos al Alcalde Alfredo Cerros y la nueva Corporacion Municipal  y  le decimos que cuente primeramente con DIOS y con ADAH en la ardua labor de desarrollo integral del municipio; a ambos les congratulamos, por llevar a cabo tan hermoso evento que fue bendecido por lluvia preciosa de vida y corazón de pobladores muy felices de estrenar nuevo alcalde. 


ADAH; se siente privilegiada de haber
sido parte de la historia del
Desarrollo de San Franciscode Yojoa